La noche empezó a truncarse desde el principio, elegí la tv autonómica para tomar las uvas, primer error, nunca he escuchado una secuencia de campanadas mas rápida en toda mi vida, las doce sonaron en menos que tarda un cura loco en persignarse. Atragantado apenas pude murmurar un “bleziz Alo”, tome un sorbo de champán para que pasara aquel atranque en el gaznate, y recordé en el ultimo segundo que había puesto el anillo de oro en la copa, uhf! por un pelo. Mire el vasito y comprobé con horror que aun quedaban cinco uvas intactas, me las trague de un solo bocado. Malditos productores de Canal Sur.Una hora después entraba en la fiesta, estaba feliz, bien acompañado y estrenando los calzoncillos rojos de rigor, como manda la tradición puestos y dispuestos. Pedí una copa de Jack, me la pusieron no sin algunos reparos. Y empezó la música, sonaba el paquito chocolatero, Dios! donde me había metido, la noche iba a ser muy larga.
Llevaba puesto un ridículo gorro de Papa Noel amarillo, y un matasuegras en la boca que no sonaba, todo ello me lo dieron en la entrada en una bolsa que auguraba mejores sorpresas, tengo una cualidad innata de equivocarme de fiestas. Aun sonaba en mi mente las palabras de mi socio: vente al cotillón que va a ser una fiesta de “cagalse”. En eso llevaba razón me tire toda la noche cagandome en su...
A eso de las 5 de la mañana apareció el consabido caldito caliente, me vendría bien después de una infinidad de copas y cigarros. Malditos!, estaba hirviendo y me escalde la boca. A mi socorro vino una camarera con una bandeja de panecillos, cogí uno, era de chorizo, mas seco que Tutankamon, me volví a atragantar.
A pesar de todo, lo pase bien, en un día así se esta dispuesto a soportar todas las estupideces, pues estuve rodeado de mis mejores amigos, conté infinidad de superchistes malos y todos hicieron gracia, para mi sorpresa.
Viriato
No hay comentarios:
Publicar un comentario